El campo mexicano tiene una historia milenaria. Desde miles
de años antes de la conquista, siempre fue fundamental para la vida de los
pobladores de esta región de Mesoamérica, y de hecho, durante muchísimos años,
nuestro país fue autosuficiente en el aspecto alimentario. Sin embargo, a
partir de la conquista, la población rural fue despojada de sus tierrasy obligada a servir como esclava en su propio
territorio, lo cual continuó hasta el tiempo posterior a la Revolución , en donde
una de las causas principales para el proletariado, era el reparto agrario, o,
en otras palabras, que la tierra fuera del que la trabajara, que se acabara con
la pseudo-esclavitud latifundista.
Con el gobierno (si es que así se le puede llamar) de Carlos
Salinas de Gortari, por medio de su ideología neoliberal del “mercado libre”,
se permitió la venta ejidataria y se firmó el tratado de libre comercio, que
permite, entre otras cosas, la entrada indiscriminada de productos de Estados
Unidos y Canadá y que a su vez, rechaza el apoyo del estado a cualquier
entidad, por considerarla “proteccionista y anacrónica”. La cláusula del TLC
que entró en vigor, justamente a partir del 2008, permite la libre importación
de productos agrícolas (entre otras cosas maíz). Todo esto suena tal vez justo
e interesante en papel, sin embargo, la realidad del neoliberalismo es
completamente diferente, ya que parte del hecho de una competencia desigual, en
este caso, permite que la producción del campo mexicano, compita con el campo
de países que producen muchísimo más, por estar justamente subsidiados por el
gobierno. Asimismo, la entrada de productos transgénicos (que no sabemos con
certeza, cuales podrían ser sus efectos en la población humana), que está
permitida por el TLC, alienta la compra de semillas “mejoradas”, con patente y
pone en riesgo al biodiversidad de varias especies y subespecies de plantas
endémicas, así como la vida de varias especies animales que dependen
directamente de los vegetales mencionados.
Con el (des) gobierno de fecal, no sólo se han disminuido
los incentivos al campo (sí, fecal es OTRO neoliberal, igual que CSG, e igual
que él, protege los intereses de corporaciones multinacionales, porque no es
más que un empleadillo de esas mismas corporaciones), sino que se han ignorado plenamente
las peticiones de los productores locales (caso de secretario de agricultura).
La brillante (sic) solución de fecal ante el anuncio de la
escasez de alimento a nivel mundial, fue simplemente: “Ay, pues entonces
importemos MÁS alimento y listo” (claro, no importa que sea mucho más caro y en
algunos casos impagable para algunas familias, mientras la suya esté bien).
¿Qué clase de político o “líder” nacional pretende solucionar un problema tan
grave como es la alimentación de la propia población con un paliativo así? Sólo
es una muestramás de su incompetencia y
de cómo simplemente a él el país le importa un bledo, lo que le interesa es
seguir haciendo negocios con su familia y la de Mouriño para el bienestar de
ellos mismos, sin importar a quién se lleven entre las piernas.
Bueno, pues hay noticias: con el estómago de la gente no se
juega, la falta de alimento ha generado los grandes conflictos sociales en
varias épocas de la historia en la humanidad. Pareciera que se está retando al
pueblo a estirarlo hasta que no aguante y reviente. El lavado cerebral de la
caja idiota (la televisión, pues), tiene límites también y cuando estos se rebasen,
será hora nuevamente de utilizar la guillotina en la plaza pública.